miércoles, 13 de agosto de 2014

Fotosíntesis.

Será como árbol plantado junto a corrientes de aguas, que da su fruto en su tiempo y su hoja no cae; y todo lo que hace prosperará.
Salmo 1: 3

Meditando en la Palabra pude visualizar  el lugar en donde vivo; hay muchas lagunas, y muchos árboles plantados a los pies de ellas, verdes  brillante,  frondosos,   cada cual más hermoso que otro; todo esto me llevo a leer un poco sobre éllos y encontré algo espectacular.

El proceso de la fotosíntesis, que es la conversión de la  materia inorgánica en materia orgánica,  gracias a la energía  que aporta la luz  para que las plantas puedan  alimentarse y desarrollarse.

Recordemos que La Palabra nos dice que Jesús  es la Luz del mundo y  que nosotros estamos muertos por el pecado.  El nos da vida, gracias a su Santo Espíritu, quien nos alimenta y nos cuida hasta llegar a crecer a la estatura y plenitud de quien nos llamó de las tinieblas a su luz admirable para plantarnos y arraigarnos en áquel de quien fluye rios de agua viva y  convertirnos en esos hermosos árboles que den buenos frutos.

lunes, 11 de agosto de 2014

¿Cuál es la voluntad de Dios para mi vida?

No imiten las conductas ni las costumbres de este mundo, más bien dejen que Dios los transforme en personas nuevas al cambiarles la manera de pensar. Entonces aprenderán a conocer la voluntad de Dios para ustedes, la cual es buena, agradable y perfecta.
Romanos 12: 2

La voluntad es la intensión o el deseo de hacer.  Por este versiculo entendemos sin lugar a duda de que el deseo  de Dios para nosotros  es: "bueno, agradable y perfecto". Citando otro verso,  nos dice: que cualquier cosa que le pidamos conforme a su voluntad ...  Él nos lo va a dar.  (1 Juan 5: 14 - 15)

Una pregunta que siempre me hacía era:  ¿Cómo saber cuál es la voluntad de Dios para mi vida?  


El mismo Señor nos lo responde:  Ciertamente, yo soy la vid; ustedes son las ramas. Los que permanecen en mí y yo en ellos producirán mucho fruto porque, separados de mí, no pueden hacer nada.  (Juan 15: 5).

La rama nace pegada al  árbol, quiere decir que naturalmente, se está alimentando y nutriendo, de él, este fue el deseo original de Dios para con nosotros, nuestra relación con Él debiera de ser de manera natural, sin esfuerzos; pero por el pecado somos como hojas caídas, como hojas secas, que se desvanecen;  más por la Gracia de  Jesucristo, podemos ser injertados en Dios, de esta manera conoceremos su buena voluntad; alimentándonos y nutriéndonos naturalmente de Él.