lunes, 21 de agosto de 2017

Puedo Volver a Empezar

Pues Dios, según su bondadosa determinación, es quien hace nacer en ustedes los buenos deseos y quien los ayuda a llevarlos a cabo.
Filipenses 2: 13


Con respecto a este versículo muchas veces me pregunté por que tengo tantos planes, tantas ideas y todas se me quedan ahí en solo planes, o en proyectos a medio hacer? 


Descubrí un hermoso talento en mi, por supuesto lo mostraba para recibir aprobación.   Alguien me dijo: que lindo! deberías hacerlo para negocio, una amiga sin dudarlo me hizo un pedido.  Yo pensaba, puedo registrar mi firma e iniciar  el negocio; a la vez me acobardaba y me preguntaba; lo podré hacer?  y si no  quedan  bien?

Mientras  iba haciendo mi trabajo  me embargó el   miedo y la duda;  Estos sentimientos me acobardaron al punto de ni acercarme a mi mesa de trabajo, lo cual extraño mucho.

¿Qué fue todo esto?  nada más que inseguridad.  La inseguridad  detiene,  acobarda, quiere aceptación,  agota, nos hace esconder, hasta que logra robarnos  ese sueño que Dios puso en nuestros corazones.

¿Qué debí  de haber hecho?

1.  Debí  declarar la Palabra de Dios para  derribar  y  llevar cautivo todos mis  pensamientos a la obediencia a Cristo, esos argumentos que satanás levantaba en mi mente para atemorizarme.  

2. Debí de haberme mantenido firme en mi propósito, confiando en Dios.

3. Debí haberme esforzado, ser valiente, no temer, no desmayar.

¿Y ahora qué?

Con Dios nunca es tarde, siempre hay una nueva oportunidad.  Puedo volver a empezar!!

El Regalo

Porqué de tal manera amó Dios al mundo, que dio a su Hijo Unigénito , para que todo aquel que  cree en  Él no se pierda, más tenga vida eterna.

Juan 3: 16

El viernes dieciocho de agosto conversaba con una señora acerca del eclipse, yo le contaba algo gracioso que me había dicho una pequeña.  No, realmente no era gracioso, ella muy seria me decía como debía de protegerme del eclipse solar, la señora me dijo, fíjate, ordené los lentes y me llegaron cinco, yo sólo necesito tres, ten uno para tí y otro para tu compañera de trabajo, wow!! muchas gracias le dije ... realmente yo no había pensado en ello pero igual me alegró el detalle de regalarme algo sin conocerme.  


Esto me llevó a pensar en algo más allá, tenemos el regalo más grande que ser humano puede recibir, La Salvación ofrecida por Jesucristo para cada uno de nosotros,  tenemos dos opciones, al igual que me pasó a mí, pude haber guardado los lentes, llegar a casa y tirarlos en el baúl de los recuerdos o abrirlos para disfrutar de los beneficios que ofrecen estos lentes especiales.

¿Qué vas a hacer tú con  el regalo que Jesucristo te dio  en la Cruz? Vas a abrir ese regalo y atesorarlo en tu corazón para disfrutar de todos sus beneficios?  

¿Está tu regalo en el baúl de los recuerdos, cuándo vas a abrir tu regalo?